House Of Decks es una casa de cartas online: los juegos con los que se crece en España, jugables con tus amigos desde el navegador, sin instalar nada y sin dinero de por medio.
Casi todos los juegos que hay aquí se aprenden igual: alguien los explica mal en una sobremesa, se juegan tres rondas discutiendo las reglas, y a partir de ahí cada casa tiene su versión. El Presi, El Mentiroso o el Dedo Cagado no tienen un reglamento oficial al que acudir, y las pocas veces que aparecen escritos en internet es en una lista de tres líneas que no resuelve ninguna de las dudas que surgen jugando.
House Of Decks nació de querer jugar a esos juegos con gente que no estaba en la misma habitación, y de tener que decidir, para programarlos, qué versión concreta de cada regla implementaba el servidor. Esa decisión está escrita en la sección de reglas: no es "las reglas oficiales", porque no existen, sino exactamente lo que hace la mesa cuando juegas aquí.
Junto a los juegos de casa hay clásicos con reglas bien asentadas -Póker, Blackjack, Continental, Cinquillo, la Ronda, el Envite Canario- implementados en versiones que también se documentan una por una, incluyendo las simplificaciones respecto a la versión tradicional cuando las hay.
Doce juegos de cartas, diez de ellos ya jugables y dos en preparación, entre juegos populares españoles y clásicos internacionales. Cada uno tiene su página de reglas con el reparto, el turno, la puntuación, consejos de juego y las preguntas que más se repiten.
Se puede jugar de dos formas: creando una sala y pasando el código a tus amigos, o entrando en Partida rápida, que te sienta en una mesa con quien esté esperando en ese momento sin necesidad de organizar nada.
No hace falta cuenta para jugar. Crearla es gratis y sirve para reservar tu nombre de jugador, conservar tus monedas y tus cosméticos, y recuperar tu sitio desde otro dispositivo.
Todo corre en el navegador, sin descargas ni extensiones. El servidor es la autoridad de cada partida: reparte las cartas, valida cada jugada y solo envía a cada jugador la información que le corresponde, así que no hay forma de ver las cartas de los demás mirando el tráfico o el código de la página.
Cada pestaña del navegador es una identidad de jugador distinta, lo que permite que dos personas jueguen desde el mismo ordenador en pestañas separadas sin pisarse.
Las partidas viven en memoria mientras duran. Si el servidor se reinicia, las partidas en curso se pierden; lo que sí se conserva de forma permanente es tu cuenta, si la has creado, con tu nombre, tus monedas y tus cosméticos.
No se juega con dinero real y no se puede comprar nada con dinero. Las fichas del Póker y del Blackjack son el marcador de la partida y no representan ningún valor: no se ingresan, no se retiran y no se cambian por nada.
Las monedas se ganan jugando y solo sirven para cosméticos de la tienda: dorsos de carta, marcos de avatar, títulos y temas de mesa. No dan ninguna ventaja dentro de la partida.
El sitio se mantiene con publicidad, colocada siempre fuera de las mesas de juego y etiquetada como tal para que no se confunda con el contenido. Qué datos se recogen y cómo se usan las cookies está detallado en la política de privacidad.
Toda la web está en español y en inglés, incluidas las reglas completas de cada juego y los mensajes de la propia partida. El idioma se cambia desde el menú y se recuerda para la próxima visita.
Hay varios temas de mesa disponibles, y el diseño está pensado para funcionar igual en un móvil que en un ordenador: las mesas se reorganizan según el tamaño de pantalla en vez de encogerse.
House Of Decks es un proyecto personal, desarrollado y mantenido por una sola persona. No hay empresa detrás, ni inversores, ni un equipo de soporte: hay una dirección de correo que se lee.
Los juegos se van añadiendo de uno en uno y las reglas se corrigen cuando alguien señala que una mesa hace algo distinto de lo que está escrito. Si juegas una variante de alguno de estos juegos que no está recogida aquí, contarla es la forma más útil de contribuir.