Deshazte de tus cartas antes que nadie y conviértete en el Presidente.
El Presi funciona mejor cuanta más gente hay: con 3 la jerarquía de roles apenas se nota, y a partir de 5 o 6 el intercambio de cartas entre Presidente y Culo empieza a decidir rondas enteras. El máximo son 8.
Una partida son varias rondas seguidas, y lo que engancha no es ganar una, es escapar del puesto de Culo antes de que la ronda siguiente te lo vuelva a poner difícil. Cada ronda dura pocos minutos, así que una sesión normal son quince o veinte.
La mesa se encarga sola del reparto, del intercambio de cartas entre roles y de a quién le toca: solo tienes que elegir qué juegas. Tampoco puedes equivocarte de jugada, porque el botón de jugar no se activa hasta que lo que tienes seleccionado es legal.
El Presi no tiene reglas que configurar: todas las mesas juegan igual, con el 2 haciendo de comodín, el póker de cuatro iguales que se descarta fuera de turno y el salto de turno cuando igualas la jugada anterior. Lo único que cambia de una mesa a otra es cuánta gente hay sentada.
A partir de la segunda ronda el reparto se detiene solo para el intercambio entre roles, y ahí cada uno entrega sus cartas: el Culo da obligatoriamente sus dos mejores, y el Presidente devuelve las dos que quiera. Ese momento tiene su propio reloj, más largo que el de un turno normal, porque es una decisión con la que vas a cargar toda la ronda.
El reloj de turno es de quince segundos, de los más cortos de la casa, porque casi todas las decisiones son inmediatas. Si se agota, la mesa juega por ti una jugada legal al azar -pasar incluido-, así que cuando dudes es mejor pasar a propósito que dejar correr el tiempo. Si se te acaba varias veces seguidas, el reloj se te acorta un poco cada vez.
No puedes hacer una jugada ilegal aunque quieras: el botón de jugar solo se activa cuando la selección es válida, y si tocas una carta que no encaja con lo que ya tenías elegido, la selección se reinicia con esa carta sola.
El póker -las cuatro cartas del mismo número- se descarta cuando a ti te convenga, también fuera de turno, con su propio botón. Es lo que más se olvida durante la primera partida entera.
Reparte ahora mismo contra la máquina, sin registrarte y sin esperar a nadie.
Mazo: Baraja francesa de 52 cartas · Jugadores: 3 a 8 jugadores